La gestión de la temperatura y la humedad en los espacios museales está hoy en el centro de una reflexión cada vez más urgente. El artículo “Climatisation et hygrométrie : les musées ne sont pas neutres”, publicado en L’Hebdo du Quotidien de l’Art y relanzado por ICOM Francia, subraya cómo las normas climáticas aplicadas a los museos deben evolucionar para responder a los desafíos ambientales contemporáneos, sin comprometer la conservación de las obras de arte.
Durante décadas, la protección del patrimonio cultural se ha basado en parámetros climáticos rígidos y estandarizados. Hoy, sin embargo, la emergencia climática y el alto consumo energético de los sistemas de climatización tradicionales imponen un cambio de paradigma: ya no un control “absoluto” del clima, sino una gestión más flexible, contextualizada y sostenible, capaz de limitar las fluctuaciones dañinas para las obras.
Un nuevo enfoque: estabilidad climática en lugar de climatización forzada
El programa “¡Tomemos el control del clima!”, promovido en el ámbito de ICOM, representa un ejemplo concreto de esta transición. El objetivo es fomentar prácticas más sobrias y adaptadas a las realidades climáticas locales y a las características de los edificios históricos, priorizando la estabilidad de la humedad y la temperatura en lugar de sistemas que consumen mucha energía y que intentan imponer condiciones artificiales constantes.
Es precisamente en este contexto donde se inserta la filosofía de Propadyn Museart.Propadyn Museart está diseñado para proteger las obras de arte de las fluctuaciones de humedad, una de las principales causas de degradación de materiales sensibles como madera, tela, papel y materiales compuestos.
Actuando como estabilizador de humedad, Propadyn Museart mantiene un nivel higrométrico estable y controlado, reduciendo el estrés mecánico y químico sobre las obras, incluso en entornos sujetos a variaciones climáticas.
Esta tecnología permite:
Conservar mejor, consumir menos
La reflexión iniciada por ICOM Francia destaca cómo la transición ecológica de los museos también pasa por soluciones técnicas pensadas no solo para el edificio, sino sobre todo para las obras y su entorno de conservación.
En este escenario, Propadyn Museart representa una respuesta concreta a las nuevas necesidades de la conservación preventiva: proteger el patrimonio artístico de las fluctuaciones climáticas, mejorando la sostenibilidad de las prácticas museales y contribuyendo a un equilibrio más responsable entre protección, medio ambiente y energía.